Materiales y tratamientos
El material adecuado y el acabado que lo hace durar.
De qué se trata
Muchas averías no nacen de un error de cálculo sino de una elección de material o tratamiento equivocada para el entorno de servicio. Un acero correcto en el taller puede ceder en seis meses a la intemperie, o junto a un horno.
Abordamos la elección junto con el proyecto, no después: material, tratamiento y proceso productivo se condicionan mutuamente, y cambiar uno al final siempre cuesta más que decidirlos juntos al principio.
Qué incluye
Cómo trabajamos
- Condiciones de servicioCargas, temperaturas, entorno, contacto con fluidos, limpieza y vida esperada del componente.
- Lista de candidatosDos o tres materiales posibles, comparados en prestaciones, disponibilidad, maquinabilidad y coste.
- Tratamiento y acabadoElección del tratamiento coherente con el proceso productivo y con la geometría de la pieza.
- Especificación y pliego de condicionesDesignación exacta, estado de suministro, tratamientos y controles requeridos, listos para llevar al plano.
Qué recibe
Imágenes




Preguntas frecuentes
¿Hacen ustedes los ensayos de laboratorio?
Los ensayos los realizan laboratorios acreditados. Definimos el plan de ensayos, seguimos su ejecución e interpretamos los resultados en el contexto del proyecto.
¿Pueden analizar una pieza que se ha roto?
Sí. Hace falta la pieza tal cual — sin limpiar ni retrabajar — junto con las condiciones de uso y la historia del componente. A partir de ahí se llega al mecanismo de rotura.
¿Ayudan a reducir el coste del material?
A menudo sí: sustituir una aleación noble por otra más común con un tratamiento adecuado, con las mismas prestaciones, es una de las intervenciones con retorno más rápido.
Cómo trabajamos juntos
Este servicio se activa con una de las tres fórmulas de colaboración: encargo cerrado por proyecto, bolsa de horas mensual como oficina técnica externa o intervención puntual de alcance reducido. La fórmula se elige juntos en la fase de oferta, según lo definido que esté el trabajo.

Partimos de lo que ya tiene
Un plano, una foto, un pliego o incluso solo el problema descrito con palabras: basta para una primera respuesta concreta.